miércoles, 20 de septiembre de 2017

Un poco de todo




...abrigaremos de momento la esperanza de un otoño suave y delicioso que nos cobije durante los próximos días. 
 

Pasado con creces el ecuador del mes de septiembre, con el grueso de la ciudadanía incorporada ya a sus quehaceres habituales tras el breve parón de las vacaciones y las fiestas de aquí y de allá, el calendario escolar en pleno desarrollo –a falta solamente de alguna que otra incorporación en alguna etapa superior-, va tomando cuerpo -por así decirlo- el conjunto de la actividad laboral ordinaria de la ciudad y la provincia –movimiento de estudiantes calle arriba calle abajo, incluido-, pasado que ha también el verano y las últimas jornadas fuertes de fiesta que este mes acoge a lo largo y ancho de la geografía provincial.

Pues bien, así las cosas, y con el otoño sobrevolando ya sobre nuestras cabezas  –a falta tan sólo de un par de días para su llegada real, la efectiva ya la notaremos durante su transcurso-, que traerá consigo de manera general, entre otras cosas, un claro bajón de las temperaturas y un progresivo acortamiento de las horas de luz de los días, nos veremos abocados a adaptarnos a una nueva realidad que, por muchos motivos, nos va a hacer girar unos cuantos grados el rumbo de nuestro modo de vida durante bastantes meses, demasiados sin lugar a dudas, según el sentir del común de la ciudadanía.

Y es que vamos a tener que comenzar por ir cambiando poco a poco nuestra indumentaria y vestimenta de los últimos meses, para adaptarlas de forma progresiva a las temperaturas reales que se nos irán presentando más pronto que tarde; salvo que la estación otoñal nos depare alguna agradable sorpresa extendida en el tiempo y que nos haga posponer los pronósticos hasta más allá de los cálculos habituales.  Lo cual, está por verse, claro; aunque no estaría de más que lo hiciese.

Y cambiará también, de alguna manera, nuestro estilo de vida, para adaptarnos a las nuevas circunstancias, sobre todo climatológicas, que irán llegando; haciendo que, por ejemplo, vivamos menos tiempo en la calle y más hacia adentro de nuestras casas y de nosotros mismos.  Lo que hará, muy probablemente, que nuestro carácter devenga un tanto más apático y retraído.  Abundando quizás en la melancolía de unos días cargados de monotonía y rutina inmisericorde en el devenir de sus horas.

Pero aun así, abrigaremos de momento la esperanza de un otoño suave y delicioso que nos cobije durante los próximos días. 
 
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 20/09/2017)
 
 

 

 

 

 

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Últimos días de fiesta



...por estas fechas se celebran unas cuantas romerías marianas en diferentes puntos de la geografía provincial


Ahora que todavía es tiempo de verano, aunque bien es cierto que éste ande proyectando ya los últimos coletazos, pues los días se van acortando y las temperaturas no son ni por asomo lo que fueran en los dos meses pasados donde, además, en el orden de las prioridades, todo parecía ser una fiesta continua, un continuo deambular de playa en playa, de chiringuito en chiringuito, de sarao en sarao; todo un insistente y constante “ji ji, ja ja” en definitiva (bueno, menos cuando el terrorismo yihadista atacó salvajemente a mediados de agosto la ciudad de Barcelona e hizo temblar al país dejándolo en medio de una tristeza inconsolable), habrá que aprovechar, pues, estos días de todavía una cierta bonanza del tiempo y salir por ahí fuera; que ya vendrán sin quererlo los tiempos fríos y de recogimiento en casa.
 

Y es que, además, todavía le quedan días de fiesta a la provincia, habida cuenta de que por estas fechas se celebran unas cuantas romerías marianas en diferentes puntos de la geografía provincial; cada una de ellas con sus particulares tradiciones hondamente enraizadas en las gentes de esos lugares, que acuden cada año en gran número, se encuentren donde se encuentren, a honrar a su Patrona y protectora especial.
 

Así es que, con estas populares y sentidas romerías repartidas por diferentes lugares de la provincia estos días, y las no menos notorias y apreciadas fiestas de la vendimia de varios municipios y comarcas de nuestro territorio provincial, cada año más en boga, que ya se vislumbran y que mueven una importante cantidad de gente hacia nuestros núcleos rurales, podría decirse que “cerramos” por algún tiempo la mayoría de nuestros pueblos –casi a cal y canto en muchos de ellos-, hasta la próxima convocatoria festiva.
 

Y así se quedarán en breve, cerrados prácticamente, bajo mínimos, habitados por un número reducido de personas –las de mayor edad-, que muchos de los días puede que, al revolver una esquina, escuchen todavía el eco y el murmullo de voces y risas de grupos de gentes que anduvieron por allí no hace mucho, cuando el sol calentaba de lo lindo, en el campo se recogía la última cosecha y, al caer la noche, se formaba la acostumbrada tertulia en la plaza del pueblo en torno a la terraza del bar, una cerveza bien fría y un montón de recuerdos que salían disparados desde el interior de cada contertulio.  Y al día siguiente, más de lo mismo, porque era verano. 
 
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 13/09/2017)
 
     

 

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Saldaña, la Virgen del Valle



... la fecha clave era el día de la Romería de la “Virgen del Valle”, el 8 de septiembre.


Una vez que daba inicio el mes de septiembre, con las arduas y trabajosas tareas de la recolección de los frutos del campo ya prácticamente ultimadas –a expensas sólo de algún trabajo menor- y con el grano en la panera, los habitantes de Velillas del Duque de aquellos años 60-70, teníamos una fecha bien marcada en nuestra mente: las fiestas de la “Virgen del Valle” en la cercana localidad de Saldaña, a tan sólo seis kilómetros de distancia y que se corresponde con la “capital” de la Comarca.
 

Pero sobre todo, la fecha clave era el día de la Romería de la “Virgen del Valle”, el 8 de septiembre, que aparecía marcado en nuestra mente como meta final del verano, desde que éste se iniciaba con los campos ya granados y esperando el momento de la pronta recolección.  Y ello porque, entre otras cosas, la llegada de esta última fecha significaría que las faenas agrícolas habrían tocado a su fin luego de unos duros meses de julio y agosto y, además, para esos días, con el producto del esfuerzo: el trigo, la cebada o la avena en el granero a buen recaudo, y sin miedo a intempestivas tormentas que arruinasen parte de la cosecha.
 

Así que llegada esa fecha del calendario, los vecinos de Velillas madrugábamos, y bien pronto nos poníamos todos nuestras mejores galas y nos dirigíamos, al igual que los de otros muchos pueblos más de la Comarca, hasta el Santuario de la Virgen del Valle para pasar el día de fiesta en olor de multitudes y con fe y devoción hacia nuestra Patrona.
 

La mañana transcurría veloz con la procesión y los cantos a la Virgen, el encuentro gratificante con familiares y conocidos y la posterior comida familiar en la campa hasta bien avanzada la tarde.
 

Luego, era el momento de acercarse hasta las atracciones de feria en la plaza de la localidad, observando las novedades habidas. Y claro, dependiendo de cómo hubiese sido la cosecha en cuanto a las cantidades recogidas, así sería el gasto en la feria.
 

Los más pequeños, que esperábamos con ansias esta oportunidad, lo que más nos atraía eran sin duda los coches de choque.  Y subir una y otra vez a ellos, era nuestra mayor pretensión en aquellos momentos. 

 
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 06/09/2017)
 
 

 

 

miércoles, 30 de agosto de 2017

¡Viva San Antolín!



...manifestar mi deseo de unos ¡Felices sanantolines! para todos los palentinos...


Pues sí, henos aquí a los palentinos otro año más festejando por todo lo alto a nuestro santo Patrón San Antolín, y dispuestos a que estas fiestas que nuestro consistorio ha preparado –donde ha habido sus más y sus menos previos-, sean -¿por qué no?-, las mejores de nuestras vidas.  Así se anuncian por calles y plazas y en programas de mano; y así debe ser…  ¡Así que, a ello, pues!.

 

Claro que este año, después de la controvertida polémica municipal surgida con motivo de la aprobación del presupuesto global destinado a tal fin, a punto estuvieron de quedar reducidas a la mínima expresión, tanto en días como en cuanto al programa de actividades, por lo que quizás se cojan con muchas más ganas por el personal.

 

Pero, salvado este hándicap, aquí estamos a las puertas de su inicio, con el pregón popular de esta tarde-noche, que será el verdadero pistoletazo de salida para las mismas.  Que debe resultar un éxito en sí, tanto de público, como de espectáculo; porque pareciera intuirse que este acto tiene la llave mágica para el resto de los días, y de cómo resultare el mismo, va a depender el desarrollo de los días posteriores; salvando las lógicas distancias, el tiempo imperante y algún que otro añadido más.

 

Por ello, tras el esperado momento del lanzamiento del cohetón anunciador del inicio de los días de fiesta, que se espera en absoluto silencio y que las peñas concentradas en la Plaza Mayor sabrán acompañar al instante con sus músicas y sus bailes, el deseo general se convertirá en casi único: que la alegría y la diversión reinen por doquier; que, junto con las evocadoras y divertidas músicas de nuestras peñas, aquellas inunden cada uno de los rincones de la ciudad, y que los palentinos, al salir a la calle cada uno de estos días, nos coloquemos al cuello el pañuelo de fiesta con ganas y dispuestos a divertirnos con la multiplicidad de actos programados.

 

Porque estas fiestas son para estar en la calle, sobre todo, disfrutando y gozando de los diferentes y variopintos espectáculos que hasta nuestra ciudad llegan con tal motivo.
 
 

Así que, dicho todo lo anterior, sólo queda manifestar mi deseo de unos ¡Felices sanantolines! para todos los palentinos, extensivo también a quienes nos visiten en estos días, que seguro que serán muchos.
 
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 30/08/2017)
 
 

 

 

miércoles, 23 de agosto de 2017

¡Cierra otro comercio!

 
 
 
tratándose de un comercio de toda la vida de Palencia, emblemático donde los haya, que al estar ubicado en plena Calle Mayor Principal...
 
En este continuo suceder de los días, hay noticias mil que nos llegan sin cesar y, además, de todo tipo y condición.  Unas que, aunque las sintamos de alguna manera, acaban ahí, se esfuman como el humo porque quizás nos caen distantes. Otras que “ni fu ni fa” –como diría un castizo-.  Y otras, en fin que, por la cercanía, nos impactan de manera particular.
 
Entre estas últimas, podríamos enmarcar la noticia aparecida estos últimos días en los medios de comunicación locales y que se ha ido extendiendo de boca en boca como la pólvora en tertulias y mentideros de la ciudad: “Cierra Pañerías Cebrián”.
 
Y claro, a los palentinos nos ha dejado impactados, tratándose de un comercio de toda la vida de Palencia, emblemático donde los haya, que al estar ubicado en plena Calle Mayor Principal todos conocemos de primera mano, y ante cuyo escaparate nos hemos detenido en infinidad de ocasiones para contemplar su moda, en nuestros paseos por esta nuestra calle principal y única.
 
En mi familia, teníamos referencias de la existencia de este comercio de la capital, incluso cuando residíamos en el pueblo –Velillas del Duque-, antes de dar el salto a la ciudad un buen día para lograr un mejor porvenir.
 
Y es que la familia que lo regentaba –y que seguiría haciéndolo a través de los años; setenta y cuatro ya que cumplen de historia-, pasaban en el pueblo muchos de sus períodos vacacionales y muchos de los días de fiesta.  En especial los más pequeños de la casa, con los que los chavales del pueblo compartimos desde siempre juegos y aventuras callejeras; haciéndoles partícipes de nuestras correrías por el pueblo y descubriéndoles las veredas ocultas y secretas que guardaban aquellos entornos, en tardes cálidas de verano; con paseos hasta el río, hasta el molino o hasta cualquiera de los arroyos que rodean al pueblo, donde en más de una ocasión lograríamos pescar algún que otro pez despistado de su ruta, o  coger cangrejos a retel.
 
Por eso, al ver ahora que cierra el comercio de “Pañerías Cebrián”, la pena y la tristeza que me afligen son mucho más mayores, y me hacen unirme al dolor de la familia por tener que decir adiós a su comercio de toda la vida, mantenido en el tiempo a través de diferentes generaciones familiares.
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 23/08/2017)
 
 
 
 
 


miércoles, 16 de agosto de 2017

Una provincia de fiesta




su semana cultural, su fiesta del verano, su fiesta del emigrante, su fiesta del turista, su fiesta del reencuentro…,


Un solo habitante más que hubiese que ubicar en cualquiera de nuestros pueblos, y bien pudiéramos decir que nos resultaría harto difícil acoplarlo, a buen seguro...  Habida cuenta de cómo anda la ocupación de nuestros núcleos rurales estos días.  Que se encuentran con un movimiento de gentes de acá para allá que da gusto verlos.

 

Y máxime, contando con que acabamos de pasar en el día de ayer -15 de agosto-, una de las jornadas del verano en las que más núcleos de población se encuentran de fiesta.  Porque no sólo se trata de la celebración de la festividad de la “Virgen de Agosto”-dicho en plan familiar-, sino que muchas de estas localidades están celebrando en estos días su semana cultural, su fiesta del verano, su fiesta del emigrante, su fiesta del turista, su fiesta del reencuentro…, que pone a nuestros pueblos de bote en bote en cuanto a población que habita sus casas y recorre sus calles. 

 

Y eso, sin contar a los que pudiésemos llamar visitantes ocasionales o de ida y vuelta, que acuden a las localidades en fiesta ese día en concreto y para la celebración específica de que se trate, y luego regresan a su ciudad de origen, muchos de ellos a la capital o capitales próximas.

El caso es que, por uno u otro motivo, pero en la mayoría de los casos porque existen lazos de arraigo a la localidad de que se trata, el regreso por unos días en estas fechas, cuando no es la totalidad de las vacaciones de verano, se ha convertido ya en una tradición casi, que hace que nuestros núcleos rurales se encuentren llenos de gente.  Lo que de por sí resulta ya una fiesta en sí misma para estas poblaciones tan poco habitadas el resto del año.

 

Así que bien pudiera decirse que ayer la provincia entera, de norte a sur y de este a oeste, se encontraba de fiesta.  Y, como las vacaciones andarán todavía en su ecuador para buena parte de la población, la fiesta continuará todavía algunos días más en buena parte de estos ámbitos rurales. 

Que la diversión y la fiesta sigan, pues, por estos lares, que todavía queda verano.
 
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 16/08/2017)
 

 

 

 

 

  

 

miércoles, 9 de agosto de 2017

Otra realidad de estos días



...te la recuerdan en bastantes aspectos y, por momentos, te ves situado sobre ella y paseando por sus calles.

Estás instalado tan ricamente estas vacaciones de verano en tu lugar elegido de descanso, con tus idas y venidas por los alrededores y en plan desconexión por completo del día a día de tus quehaceres ordinarios; pero de pronto un día, la visión por televisión de unas imágenes que muestran una ciudad indeterminada desde el aire, dotada de una cierta belleza y con características similares a la tuya de origen, te la recuerdan en bastantes aspectos y, por momentos, te ves situado sobre ella y paseando por sus calles.

 

Pero tu subconsciente va más allá todavía y, sin saber muy bien el porqué, te medio transporta a un día indeterminado de tu vida en tu ciudad de residencia habitual.  Y, sin buscarlo, notas cómo al tiempo, se va apoderando de ti una cierta morriña, y la melancolía se te muestra a pedir de boca y se enseñorea y te acompaña a intervalos durante el paseo.

 

Y no es que no estés a gusto y disfrutando de los días de vacaciones, al contrario; es que el día a día tantas veces repetido en tu otra realidad pesa mucho; y a veces el subconsciente –vaya usted a saber el por qué-, se muestra tan presente que, en su lucha por la pervivencia, vence al consciente en su acción y te lleva hacia sus derroteros durante algunos instantes.

 

Quizás queriendo recordarte que el tiempo de vacaciones es efímero, que es un visto y no visto, y que en breves fechas habrá que volver a esa otra realidad del día a día de tu ciudad habitual y con tus quehaceres particulares.
 

Pero entretanto, y salvando estas a modo de señales que el subconsciente parece querer enviarnos de cuándo en cuándo, es prioritario no adjudicarle demasiado protagonismo -sólo el justo, que dirían los profesionales en la materia que, por cierto, estarán también de vacaciones-, y atender la certeza del momento y vivirlo como corresponde a unos días diferentes y llenos de perspectivas casi ilimitadas, como son los de vacaciones; exprimiendo sus horas todo lo posible, habida cuenta de que son limitadas y de que lo que no se hizo en su momento no habrá luego posibilidad de dar marcha atrás y realizarlo.

 
Así es que, si te encuentras en esa otra realidad en estos momentos, a disfrutarla a tope en cada uno de sus días y sus horas.
 
(Publicado en el Periódico "Diario Palentino" el 09/08/2017)